Breve Memoria Aguirreña

 

Breve Memoria aguirreña:

En la Central Aguirre nací y en este ambiente me crié, 1954. Entre cortadores de caña, azucareros, cuadrupleros, capataces, plomeros, carpinteros, maquinistas, pintores, fumigadores, enfermeras, peloteros, pescadores y pescadores de jueyes, jugadores de golf y bolita, topos y billar, espiritistas y choferes de carros públicos, quincalleros y quincalleras de todas la mercancías, desde huevos del país , enciclopedias y ropa, varias costureras conocí y hasta tomateros que iban en el invernazo a EU a las fincas a trabajar, entre algunos americanos que nunca conocí y cubanos llegados luego de la revolución cubana en el 1959 y asumieron puestos de dirección en la Central.

En Aguirre vi las chiringas más bonitas y los volantines más grandes, amarrados con navajas para cortar los volantines que se les acercaban.

Había tantos jueyes que a la cocina de mi casa en Montesoria se trepaban cuando se escapaban de las jaulas o de las cuevas en las noches de lluvia, truenos y relámpagos.

Ni que hablar de los ratones, esas ratas no las he vuelto a ver, si vi ratas en Santa Rita, Viejo SJ y NY pero como las de Aguirre ninguna.

En casa no faltaba el guarapo de caña, la caña, jueyes, gandules, pescado, la morcilla, los pasteles, el pernil, los pitipuas, arroz con dulce y de lechosa, el pitorro guardaíto.

Un montón de amiguitos y amiguitas; los amiguitos mayores tendían a abusar de los menores , así que un primo era como un buen guardaespaldas, yo lo tuve, fue mi primo Junín, hijo de titi Ángel y Gloria , hacia él iban todos nuestros ruegos de defensa.

Fue un privilegio para mi haberme criado con uno de los hijos de Rubén Gómez (Rubi Gómez), aprendí de él a competir en deportes y liderato, y muchos otros que no los puedo mencionar porque omitiría a alguno injustamente.

No puedo dejar de mencionar que fui monaguillo, muy católico practicante, inclusive cuando mis padres practicaban el espiritismo y hacían sahumerios en mi casa con Minita y Herminio, las monjas del Coqui amenazaron a mami que si no se convertían al catolicismo sería expulsado del Colegio Perpetuo Socorro en el Coquí de Salinas. Antes de esta etapa fuimos Metodistas, más por la relación que teníamos con mis primas metodistas.

Hoy soy un confeso materialista pero no niego me interesó la Teología de la Liberación también en su apogeo desde luego.

¿Cuál era la pasión de los aguirreños de la época que les narro? El béisbol, era como una fiebre, pero se practicaban muchos deportes.

Ya a mis 71 años se me olvidan muchas cosas pero cada intervalo de tiempo escribo memorias breves para revivir una etapa formativa importante.No hablo de novias porque nunca tuve una en esta vuelta aguirreña.

Nunca debemos olvidar de dónde venimos o más bien es una lucha por no olvidar nunca. Si lo olvidaste eres ya otra persona.

 

HLNR

20 de sept. de 2026

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